domingo, 25 de octubre de 2009

JOSÉ FRANCISCO COBIÁN FIGUEROA PRESENTARÁ SU LIBRO "TALLER DE HABILIDADES PARA EL APRENDIZAJE"


La Benemérita Sociedad de Gegrafía y Estadística del Estado de Jalisco, Capítulo Costa Sur, invita al público en general a la presentación del libro Taller de Habilidades para el Aprendizaje, del Dr. José Francisco Cobián Figueroa, miembro de dicha sociedad.
El evento se llevará a cabo en el marco de la XV Semana Cultural del Centro Universitario de la Costa Sur, de la Universidad de Guadalajara.
Lugar: Centro Cultural "José Atanasio Monroy"
Sala: "Dr. Rubén Villaseñor Bordes"
Día: Jueves 29 de octubre de 2009.
Hora: 19 horas (7:00 p.m)
La presentación estará a cargo del Mtro. Fausto Nava González.

viernes, 31 de julio de 2009

JOSÉ FRANCISCO COBIÁN FIGUEROA PUBLICA NUEVO LIBRO


Con base enla publicación de su nuevo libro, el médico y académico José Francisco Cobián Figueroa impartió un Curso-Taller de Habilidades para el Aprendizaje a profesores de la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo (sede, módulos y extensiones).

Este curso taller se desarrolló en las instalaciones de la Preparatoria citada durante la semana del 27 al 31 de julio de 2009, con una duración de 30 horas.

jueves, 26 de marzo de 2009

MANUAL PARA LA ELABORACIÓN DEL PORTAFOLIO

Universidad de Guadalajara
Sistema de Educación Media Superior
Escuela Preparatoria Regional de El Grullo
Departamento de Lengua y Literatura
Academias de Arte, Lengua y Literatura












Manual para la elaboración del portafolio

(extracto del libro: “El portafolio del alumno: estrategia de aprendizaje e instrumento de evaluación”)














Este extracto y la obra primigenia son de la autoría del:

Mtro. José Francisco Cobián Figueroa
doctorcobian@gmail.com
maestrocobian@gmail.com

http://con-cienciaeducativa.blogspot.com/

Manual para la elaboración del portafolio
(Guía para los estudiantes)

Presentación
Estimados alumnos y alumnas: ustedes y yo estamos reunidos para cumplir con un propósito social de suma importancia: la educación.
El momento en que participamos juntos se llama proceso de enseñanza-aprendizaje; donde, aprender los contenidos específicos de la asignatura, los valores implícitos, las actitudes de trabajo que los convertirán en mejores estudiantes, y a mí (por reflejo) en un mejor profesor, requiere del compromiso mutuo de asumir nuestra tarea con respeto, gusto y responsabilidad.
¿Cuál es nuestra misión? Como estudiante, estudiar. Constituirse en individuos creativos, capaces de enfrentarse a los problemas y resolverlos sin mediación de excusas ni pretextos. Ser (hombres y mujeres) ciudadanos de bien. Sentirse y hacer que los suyos se sientan orgullosos de su formación y de sus logros. Integrarse a la comunidad, a la sociedad y a la nación como personas productivas y no como una carga social.
Como profesor, ayudar (en lo que a cada uno concierne, en el espacio de nuestra clase y nuestras interacciones) a que esos propósitos se cumplan.
Mi invitación honesta y franca es: fíjense la meta y nunca la pierdan de vista. Encaminen toda su energía hacia ella. Mantengan el rumbo siempre.
El manual que ahora leen fue elaborado con varios propósitos:
Darles a conocer las ideas básicas que fundamentan la elaboración y desarrollo del portafolio del alumno.
Decirles cuáles son los elementos que conforman el portafolio y las características que tales elementos deben reunir.
Mostrarles los criterios de evaluación de los elementos del portafolio.
Enunciar las tareas más relevantes, trabajos y participaciones especiales (y los criterios de elaboración y entrega) que deberán cumplir para que su esfuerzo rinda los frutos que esperan.
Establecer los criterios de evaluación (y calificación) del aprovechamiento del alumno.
Realizar un ejercicio de evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ideas básicas acerca del proceso de enseñanza-aprendizaje

Es importante que sepas que todas las actividades de aprendizaje que se te presenten a lo largo del curso han sido pensadas, intencionadas y probadas previamente, con el propósito de que los alumnos adquieran un aprendizaje significativo y una formación integral.
Por aprendizaje significativo entenderemos: que los alumnos aprendan todo aquello que les resulte útil e importante para su vida cotidiana y en lo que visualicen posibles aplicaciones futuras.
Los alumnos que pudieran lograr una formación integral serán quienes muestren la capacidad para conocer, comprender y aplicar información; quienes desarrollen sistemas o métodos de investigación y de trabajo; habilidades intelectuales como la lectura de comprensión, la inducción, la deducción, análisis, síntesis, esquematización, comunicación, entre otras; destrezas para el manejo y búsqueda de información en catálogos, archivos, bancos de datos diversos...; lenguajes variados como la lecto-escritura, el habla, sistemas computacionales, las diversas manifestaciones del arte...; hábitos como la asistencia puntual, el trabajo comprometido individual y en equipo; actitudes de gusto y disposición para el trabajo; valores como la responsabilidad, la solidaridad, el respeto... y el ejercicio permanente de la creatividad.
Un alumno que construye en sí mismo lo dicho en los dos párrafos anteriores, es alguien que ha aprendido a aprender. Esta es una habilidad deseable para todo estudiante de nuestro tiempo, pues hay tanta información en el mundo, y cambia con tanta rapidez, que ningún profesor será capaz de transmitir todo lo que existe a sus alumnos con la actualidad necesaria para que estos se mantengan vigentes en las circunstancias que les ha tocado vivir. De allí la importancia de lo antedicho: el alumno tendrá que ser capaz no sólo de saber, sino de saber qué hacer con lo que sabe.
Por tales razones, quien esto escribe tiene la certeza de que ningún profesor, por genial que sea, puede enseñarte más de lo que tú quieras y estés dispuesto a aprender por ti mismo. Lo cual significa que el profesor evitará en lo posible las extensas exposiciones, cambiándolas por actividades de aprendizaje que tú has de realizar para poder construir tu propia formación, integral y significativamente.
El profesor en todo caso, diseña, prueba y propone la estrategia; y tú la ejecutas.
Todo esto tiene una lógica muy simple: en el proceso de enseñanza aprendizaje existen dos entidades que se ejercen casi simultáneamente: 1) la enseñanza, de la cual es responsable el profesor; y 2) el aprendizaje, del cual es responsable el estudiante.
Esto no quiere decir otra cosa que, si como estudiante deseas tener un buen aprovechamiento, aprender lo que la escuela –a través del profesor– te ofrece para lograr tu meta como estudiante en la Universidad; y como ciudadano, en la sociedad; deberás asumir la parte de responsabilidad que te corresponde. El profesor no podrá diseñar e implementar estrategias de aprendizaje para ti –lo cual le corresponde-, y además aprender por ti. Tampoco tus compañeros podrán hacerlo, pues sus necesidades e intereses de aprendizaje son diferentes a los tuyos.
Así que, por lo pronto, una estrategia de trabajo es la elaboración del portafolio, del cual se te dice lo siguiente:

¿Qué NO es el portafolio?
El portafolio no es una maleta, un veliz, una mochila o cualquier otro recipiente capaz de contener cosas; por ejemplo, papeles.
No es un cúmulo de papeles juntos y revueltos de todas las asignaturas que cursas en el semestre, en la preparatoria o en la carrera, depositados en cualquier objeto que pueda contenerlos.
No es un cuaderno lleno de diferentes notas tomadas sin orden ni concierto; y, en el peor de los casos, sucio de diferentes sustancias: salsas, alimentos, secreciones...
No es –como pudieras pensar– un capricho del profesor.
No es una moda de reciente ingreso en la escuela.
No es una idea con la cual se desea molestar a los alumnos.
No es algo de cuyo esfuerzo te pudieras arrepentir.
No es una pérdida de tiempo.
No es una improvisación.

¿Qué sí es?
Un conjunto organizado (bajo criterios de clasificación previamente definidos) de documentos elaborados, compilados, interpretados... por el alumno, donde se registran los diferentes momentos y actividades que éste realiza durante el proceso de enseñanza-aprendizaje.

¿Para qué sirve?, o ¿cuáles son sus ventajas?
Entre otras, las siguientes:
Permite que el alumno lleve un orden claro y pertinente de sus producciones (apuntes, tareas, diarios, reportes de lectura, investigaciones...).
Promueve su creatividad.
Le ayuda a sistematizar su pensamiento.
Mejora sus habilidades de estudio.
Eleva su autoestima.
Demuestra la evolución y los logros obtenidos.
Es una prueba inequívoca de la participación del alumno dentro de la clase y de su proceso de aprendizaje.
Crea el sentido y el valor de la responsabilidad.
Da evidencia de las competencias logradas por el alumno.
Es un instrumento eficaz para el logro de aprendizaje significativo y formación integral.
Es un instrumento útil y conveniente para la evaluación / calificación del aprovechamiento del alumno.
Es un instrumento importante para la evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje porque permite al profesor conocer los aciertos y las fallas, la revisión de los objetivos y el trazo de nuevas estrategias.
Es un documento con enorme potencial para aportar datos aprovechables en la investigación educativa sobre todos los órdenes imaginables (inhabilidades de escritura, problemas de lenguaje, deficiencia comunicativa..., o para identificar a los responsables de ciertas problemáticas en el proceso de enseñanza-aprendizaje como: profesor (es), alumno, administración escolar, padres de familia, contexto...).

¿Cuáles son los elementos del portafolio?
Los elementos del portafolio son tantos y tan distintos como las materias para las que son elaborados, como los estilos de trabajo de los profesores que los solicitan a sus alumnos, como se pretendan abordar los contenidos de la clase y lograr los objetivos para ella propuestos, como se desee evaluar y calificar el aprovechamiento de los alumnos, como se pretendan generar en los alumnos el aprendizaje significativo y la formación integral.
En los casos para los que fue escrito este manual, se espera que la realización del portafolio sea un medio para que el alumno construya su propio aprendizaje responsabilizándose de él, sistematice su pensamiento, se vuelva cuidadoso y ordenado, tenga claro el rumbo de su formación, evidencias útiles para la evaluación (y cierta participación y control sobre la misma), una mejora de la autoestima...
Por estos motivos, el portafolios que el presente manual te propone, será destinado al desarrollo y logro de competencias deseables en un estudiante de bachillerato general de la Universidad de Guadalajara (aunque es fácilmente adaptable a cualquier otro contexto escolar), tendiente a cumplir con lo que esta institución desea para la formación de sus egresados, cumpliendo específicamente con los objetivos de las asignaturas: Introducción al Arte, Lengua Española I, II y III, Literatura I y II, y Taller de Expresión Escrita y Creación Literaria (no se excluyen otras asignaturas, por si a otros profesores les resultara útil).
Con el fin de destacar la pertinencia del uso del portafolio como estrategia de aprendizaje, veremos la

Definición del Bachillerato General

La Universidad de Guadalajara lo define como:
“El ciclo de Educación Media Superior y antecedente para estudios de Licenciatura, que atiende la formación integral del estudiante como individuo y sujeto social, al desarrollar los conocimientos fundamentales de las ciencias y las humanidades, en una perspectiva de análisis plural a través de diversas corrientes del pensamiento científico; así como las habilidades y actitudes que lo capaciten para acceder con madurez intelectual, humana y social a la formación profesional de grado superior y su integración a los procesos de desarrollo regional y nacional”.

Además de esto, la Universidad de Guadalajara expresa lo que debe ser un alumno que se haya formado en cualquiera de sus preparatorias; o sea el

Perfil del Egresado
Que entre otras cosas dice:
“Al terminar el Bachillerato, los alumnos deberán haber adquirido:
Un conjunto de conocimientos y aprendizajes, habilidades y destrezas, actitudes y valores.
Personalidad sólida.
Actitudes individuales y sociales.
Responsabilidad, disciplina, honestidad, respeto por los demás, autoestima, creatividad.
Iniciativa y gusto por el trabajo.
Formación metodológica. Saber vincular conocimientos a situaciones concretas.
Empleo de técnicas de estudio y aprendizaje.
Hábitos de lectura y escritura.
Habilidad para investigación documental en bibliotecas, hemerotecas, bancos de datos...
Dominio de la Lengua Española.
Expresarse con claridad en forma oral o escrita.
Capacidad de acceder a la información.
Sensibilidad para apreciar y valorar las obras literarias y las demás expresiones artísticas y culturales.
Actitud creativa y participa”. (Documento Base para el Bachillerato General, SEMS: 1992).
NOTA: Sólo a modo de reflexión: ¿Cómo puede un alumno lograr todo esto si sólo se prepara para resolver exámenes? ¿Cómo puede un profesor darse cuenta de que todo esto existe en un alumno si sólo califica por medio de exámenes?
Es justo aquí donde la realización del portafolio cobra su verdadera importancia, pues cada uno de los documentos que lo constituyen es una prueba de lo que has logrado. Y cada producto puesto en él tendrá una intención educativa destinada a que alcances la formación, el aprendizaje, y que seas el estudiante que la Universidad desea entregar a la sociedad, como has podido ver.
Obviamente, la Universidad de Guadalajara espera que cada uno de los profesores que trabajamos en ella le ayudemos a formar alumnos con el perfil arriba enunciado.
Atento a ello, pues, es que decidí implementar la estrategia del portafolio cuyos componentes son (ahora sí):

Elementos del portafolio

Para alcanzar los fines que aquí nos proponemos, el portafolios será integrado por siete carpetas, cuyos contenidos se expresan a continuación:

1. NOTAS DE CLASE. Son todos los apuntes tomados por el alumno en el aula durante una sesión de clase. Estos apuntes son tan estructurados como sea posible dentro de lo que la exposición del profesor y/o de los alumnos y las diversas actividades individuales o en equipo lo permitan. Estas notas contendrán el tema, la fecha, el número progresivo correspondiente, los conceptos tratados, la explicación como el alumno la entiende, la explicación consultada de alguna fuente bibliográfica (libro, revista, periódico...) y la bibliografía consultada para esto.
2. TAREAS Y TRABAJOS. Comprende todas las tareas escritas (consultas, reportes de lectura, técnicas de lecto-escritura...) solicitadas como material de trabajo para determinadas clases; así como los trabajos especiales (ensayos, investigaciones, monografías, etc.) que se soliciten para reforzar el aprendizaje y el logro de los objetivos informativos (conocer, comprender y manejar información) y formativos (lograr lo que antes se dio a conocer como formación integral).
3. DIARIO DE LOGROS Y SENTIMIENTOS. Es una redacción libre, mediante la cual el alumno recupera los momentos más significativos de la clase (hora de ingreso y salida del profesor, de algunos alumnos, la propia; actitudes, lo que el profesor dice y a quién se lo dice; lo que los alumnos dicen y a quién se lo dicen; qué hace cada uno en la clase: poner atención, mascar chicle, hacer tareas ajenas a la clase, etc.), los aprendizajes obtenidos en ella y sus emociones y/o sentimientos acerca de esa experiencia.
4. BORRADORES. Los soportes escritos de las tareas y trabajos definitivos como muestra de que estos han pasado al menos por un ejercicio previo de redacción y corrección, lo que garantiza que el alumno se esfuerza por ser original y creativo.
5. FOTOCOPIAS Y RECORTES. Todos los materiales impresos utilizados por el alumno para realizar lectura de comprensión cuyo proceso debería ser evidente en: numeración de párrafos, subrayados de ideas principales o palabras clave, etc.
6. GLOSARIO. Incluye todas las palabras desconocidas o de difícil comprensión que el alumno ha ido encontrando en las diferentes lecturas que realiza para cumplir con el temario, y que han sido investigadas (en cuanto a su definición, sinónimos, antónimos) en el diccionario, y que se han empleado en la construcción de oraciones gramaticales. También la colección corregida de palabras en que el profesor haya señalado faltas de ortografía.
7. EVALUACIÓN. Para fines de evaluación, el alumno junto con sus padres, dará orden al portafolio según aquí se estima y escribirá un resumen explicativo (una o dos páginas), donde demuestre su conocimiento y dominio de lo existente en el portafolios hasta el momento de la evaluación, sea parcial de unidad o sumaria de todo el curso, más uno o varios organizadores gráficos (cuadros sinópticos, mapas conceptuales, cuadros de concentración de datos...) con los que tal resumen pueda ser explicado. Los padres, en algún espacio dejado a propósito en este resumen, escribirán una nota sobre lo que este ejercicio (de organizar el portafolio con sus hijos) les pareció, y lo firmarán. Sin este requisito ningún alumno podrá presentarse a evaluación.
LIBRO DE TEXTO (Solo en las asignaturas que sea preciso llevarlo, como acuerdo de academia). El desarrollo de las lecturas y de los ejercicios correspondientes.

¿Qué se calificará, y cuáles se espera que sean los aprendizajes de los alumnos en el desarrollo de cada carpeta del portafolios?

La evaluación del portafolios se hará mediante la co-evaluación de alumnos y profesor, bajo los siguientes criterios ):
1. Notas de clase: completas (en cuanto a que estén todas), suficientes (que abarquen los puntos esenciales de los temas contenidos en ellas), sustento teórico (que se hubieran completado con investigación bibliográfica), bibliografía (identificación de la o las obras consultadas), puntualidad. Esto mejora el hábito de escuchar con atención y tomar apuntes, genera la habilidad y destreza para la investigación documental, y el valor de la responsabilidad.
Tareas y trabajos: mismos criterios de arriba, más presentación y limpieza, originalidad, sintaxis y ortografía. Con estos pretendemos que el alumno adquiera el hábito de presentar trabajos decorosos, que desarrolle la habilidad y destreza de redactar con sus propias palabras y estilo, y que lo haga gramatical y ortográficamente correcto (lo que constituye un requisito deseable en una persona académicamente formada).
Diario de logros y sentimientos: Se le calificará que sea amplio, bien redactado y que dé cuenta clara y suficiente de los eventos de la clase. El alumno que elabora sus diarios, pone de manifiesto lo que es y lo que no es significativo para él en cada clase, mejora su capacidad de atención y de observación, su capacidad de redacción y con ella de comunicación escrita, sistematiza su pensamiento al darle un orden lógico a los hechos que narra.
4. Borradores: completos y suficientes, en cuanto a que sean uno por cada trabajo definitivo y den cuenta en su totalidad de tales trabajos. Que evidencien los cambios que se hicieron para la redacción definitiva. Esto será muestra de que han pasado al menos por un ejercicio previo de redacción y corrección, lo que garantiza que el alumno se esfuerza por ser original y creativo.
5. Fotocopias y recortes: Completos, que evidencien trabajo (subrayados, selección de color, notas al margen o en el texto, etc.) en ellos, puntualidad. Mejoran el orden, permiten el hábito y la habilidad de la lectura, amplían el vocabulario y el logro de lenguajes.
6. Glosario: amplio y pertinente. Amplía el vocabulario y el logro de lenguajes en cuanto a la terminología de la materia.
7. Evaluación: Suficiente (que contenga los aspectos centrales de la unidad o periodo a evaluar), que el organizador gráfico dé cuenta cabalmente del texto, que sea puntual. Desarrollan la capacidad de síntesis verbal y esquemática, y desarrollan el sentido y el valor de la responsabilidad.

La evaluación ha de completarse con el registro del profesor acerca de:
Participación (individual y / o en equipo): Son todas las acciones positivas y propositivas de los alumnos tendientes a alcanzar el logro de la tarea grupal (el aprendizaje significativo y la formación integral). Esta mejora los valores de solidaridad, compromiso, puntualidad, democracia, tolerancia...
Exposición de temas: Que el tema expuesto esté completo, que se elabore material didáctico (organizadores gráficos), que haya un momento de conclusión y cierre (sesión de preguntas y respuestas, aclaración de dudas), un informe escrito (que pasará a la categoría de tareas y trabajos) y la responsabilidad. Cuando la exposición de temas sea por equipo: cada integrante deberá demostrar el dominio completo del tema. Se espera que los alumnos desarrollen habilidad para la investigación documental, para la elaboración de informes escritos y orales, mejoren su comunicación escrita y oral; así como los valores de la solidaridad y la responsabilidad.
NOTA IMPORTANTE: No se permitirá bajo ninguna circunstancia que los alumnos (por separado o en equipo) expongan temas bajo lectura, ni que su material de apoyo sean textos. De hacerlo así, no recibirán ninguna calificación.
3. Asistencia: los cursos para los que ha sido diseñado este manual no son cursos por correspondencia, lo cual obliga al estudiante a tomarlos en forma presencial. Si bien es cierto que la Universidad otorga al estudiante una ventaja de hasta el 20% de faltas para obtener derecho a calificación en periodo ordinario, también es cierto que requiere del alumno al menos un 60 de calificación para poder aprobarlo. Y, respecto a la calificación, otorga al profesor el derecho de establecer los criterios mediante los cuales los alumnos habrán de obtener ese mínimo de 60. En este sentido, los alumnos tendrán derecho a faltar dos veces al semestre (bajo justificación médica, legal, o de sus padres) sin que ello les ocasione reducción de puntos. Fuera de esto, cada falta acumulada le restará 2% de su calificación final.

Una vez conocidos los elementos y criterios generales que los alumnos necesitan para saber cómo han de elaborar su portafolio, los aprendizajes que se espera que logren en su realización y la forma como ha de evaluarse, les daremos a conocer brevemente los programas de los cursos que esta estrategia pretende cubrir. Y, de ser posible, algunas actividades y productos que se espera concreten los estudiantes en tales cursos.
NOTA: los alumnos obtendrán aparte los formatos para las notas de clase, las tareas, el glosario y las exposiciones de temas y el de evaluación. Además, los puntajes asignados a cada elemento se ajustarán a los criterios de calificación acordados en las academias correspondientes.

lunes, 16 de febrero de 2009

ENSAYO: MICROENSEÑANZA EN FORMACIÓN DE DOCENTES

La microenseñanza: recurso útil para la formación docente y mejora del rendimiento de los estudiantes.
José Francisco Cobián Figueroa

La Preparatoria Regional de El Grullo es una escuela de reciente creación. Si bien es cierto que existe desde hace veintisiete años, también hay verdad en el hecho de que los primeros veintiséis y medio los vivió como Módulo de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán; dependencia ésta, que le marcó siempre el rumbo en todos los aspectos: principalmente el administrativo y el académico.
Durante todo ese tiempo los profesores adoptamos las directrices que nos fueron señaladas y, aunque la mayoría de las veces nos quejábamos de ellas, fuimos interiorizando una fuerte dependencia que en el momento actual a muchos de nosotros mantiene anclados aún a la preparatoria de origen. Tal es el caso que cuando es necesario emprender alguna actividad, tendemos de inmediato a recurrir a los académicos de aquella escuela, como si nosotros tuviésemos la autoestima tan baja y la creatividad tan abatida, que nos resultara imposible innovar diseñando e implementando cosas nuevas que se concreten en la transformación de nuestra práctica docente, de las relaciones entre los profesores, del rendimiento de la escuela y del aprovechamiento de los estudiantes.
Es preciso reconocer que en nuestra preparatoria existen muchos profesores con grado académico, antigüedad, habilidades y destrezas suficientes para resolver con solvencia todos los problemas que el trabajo académico a que se deben, demanda; incluso con calidad superior. Experiencia útil no sólo para reflexionar sobre el trabajo propio, sino también para ayudar a que los profesores más jóvenes y los de reciente ingreso, se integren a esa misma dinámica reflexiva y de trabajo colaborativo.
Estos son el tiempo y la oportunidad de crear una cultura propia con visión, impulso, rumbo y estilo renovados y diferentes.
Y, entre los múltiples aspectos a mejorar, el presente escrito pone especial atención en la formación de los profesores, cuyo beneficio se verá reflejado en la consolidación de su prestigio, en el rendimiento de los estudiantes y en la imagen pública de la escuela.
Al respecto, para no seguir esperando la llegada de El Mesías, la propuesta que aquí se plantea es el ejercicio de la microenseñanza, recurso de extraordinario valor en la formación y perfeccionamiento de docentes. Fue ideada en la Universidad de Stanford y consiste en la reunión de grupos de trabajo constituidos por especialistas o docentes en presencia o no de estudiantes. El objetivo de dichos grupos es la transmisión, revisión, valoración, implementación de experiencias didácticas entre los diferentes actantes, a fin de conseguir el mejoramiento profesional en el contexto que comparten, con gran eficacia y a bajo costo. Lo cual se materializa en mejoramiento de técnicas, búsqueda del autoperfeccionamiento, interés sobre nuevos procedimientos, adquisición de un sentido abierto hacia la crítica de su desempeño, adquisición de habilidades indispensables para la enseñanza, como: presentación del contenido, referencia transversal con otras materias y con la experiencia del educando, relación de lo viejo con lo nuevo, participación de y entre aprendices, repetir el contenido de manera diferente en la búsqueda de llegar con su mensaje a todos, ilustración y ejemplificación, hacer preguntas generadoras, destacar puntos relevantes, animar la discusión, solución de problemas, elaboración y abordaje de textos, construcción de modelos, estimulación del trabajo colaborativo, fomento de la actitud científica y de investigación…[1]
Existen muchos tipos de grupos, y cada uno es la expresión colectiva de los intereses, objetivos, metas, expectativas individuales de sus miembros. Los hay de futbolistas y de aficionados al futbol; los hay políticos, religiosos, de alcohólicos, de neuróticos, de obesos, de seguidores de Luis Miguel o de Shakira… y de todos es posible advertir el centro de su interés, la causa que los reúne. Asimismo, en las escuelas existen muchos grupos naturales (algunos latentes, ni siquiera manifiestos) de docentes con todos los propósitos imaginables: búsqueda de poder, proyección política, comodidad económica, aprovechamiento de prestaciones, amistad, los que sueñan en componer el mundo, los que se empeñan en estropear esos sueños, el trabajo invertido y los productos derivados de ellos… Y los grupos artificiales, formados por la normatividad institucional, como es el caso de la Preparatoria Regional de El Grullo: academias, departamentos, Colegio departamental, Consejo de Escuela, Sindicato.
En el contexto general, de entre los grupos de docentes, los objetivos de los primeros son igualmente previsibles; de los segundos, es necesario acudir a las diversas reglamentaciones para descubrir la descripción de su desempeño. Pero, independientemente de los motivos que reúnen a los profesores en una u otra categoría, lo cierto es que todos debemos centrar sendos esfuerzos en mejorar la calidad de nuestro trabajo en beneficio de sus destinatarios: los estudiantes y la sociedad.
Para este efecto, visualizo tres vías:
1) los grupos de docentes que tienen cierta amistad y una creencia de que las condiciones actuales pueden modificarse y hacen algo para lograrlo.
2) los grupos de docentes que, sin ser precisamente amigos, resultan sensibles a las problemáticas de los estudiantes y de la escuela en general y establecen reuniones bajo principios de responsabilidad y compromiso, y diseñan e implementan estrategias para dar solución a los tópicos emergentes.
3) los grupos de profesores, amigos o no, que por fuerza y disposición de su estructura laboral (academia o departamento) tienen que coincidir y sacar adelante las tareas que la normatividad les exige, con o sin verdadero interés de mejorar en algún o en ningún sentido.
Y, sin que medie siquiera mínimamente el propósito de ofender, los profesores que cumplen, pero no opinan, no producen, no aportan, no promueven, no fomentan, no innovan, no transforman… aunque siempre encuentran lugar para la mofa, la estulticia y el escarnio. Están presentes y ausentes al mismo tiempo y, en cuanto pueden, desaparecen.
Mas, como la idea de lo que aquí se dice no es generar desaliento, sino reflexionar sobre la importancia de la tarea que llevamos a cuestas y sobre el imperativo que existe de su perfeccionamiento y constante valoración y rediseño, existe la posibilidad, por cualquiera de las vías sugeridas, de formar grupos de aprendizaje dentro de la escuela para la formación de los docentes mediante la revisión de la práctica educativa que cada uno ejerce y la implementación de la microenseñanza.
Todo es cuestión de ser abiertos, despojarse de la idea de que unos sean mejores que otros, de que nadie está por encima de alguno y de que nadie puede enseñar algo a ninguno. Al respecto, Sócrates[2] decía: <>.
Y, como no hay nadie tan ignorante que no sepa nada, ni nadie tan sabio que lo sepa todo, la humildad será siempre un recurso adecuado y a la mano para situarse proactivo en cualquier contexto.
Existe una bibliografía amplia de investigaciones que avalan la promoción de la reflexión de los profesores hacia los problemas de sus prácticas, y de los movimientos que se hacen en éstas para mejorarlas, dando evidencias de peso de la bondad de los resultados. A los grupos de docentes se les llama de diferente modo; entre otros, se les refiere como grupos de apoyo, como es el caso siguiente:
Los grupos de apoyo en la escuela y entre escuelas pueden proporcionar un foco para la mejora profesional en un medio informal y auspicioso. (…) En realidad, la confianza y creatividad generadas en algunos grupos de apoyo puede conducir a los docentes a resistirse a los cambios simplistamente concebidos y ordenados desde afuera en procura de su propia mejora (…). Algunos incluso han producido boletines internos, publicaciones profesionales, materiales de enseñanza, centros docentes y conferencias nacionales. (…) Son desarrollados por los docentes, con los docentes y para los docentes[3].
Como es posible apreciar, no sólo se da cuenta de la mejora lograda, sino de las ideas que se pueden poner en marcha para compartir y difundir esas mejoras, a fin de compartir con otros la experiencia obtenida. Es, además, un modo de teorizar y generar conocimiento acerca de lo educativo en varias direcciones y dimensiones: pedagógica, didáctica, sociológica… Si producir órganos de difusión con soporte en papel resulta caro y a veces hasta imposible para la mayoría de los profesores, a título de esfuerzo personal, existen dos opciones:
Los profesores realizan un proyecto empresarial de edición.
Los profesores emplean los medios electrónicos (como Internet) que hasta el momento son gratuitos.
Es notoria la riqueza que deviene del trabajo cooperativo y las bondades que germinan y se nutren al trabajar con otros; pues,
…trabajar con otros es esencial para la reforma de la escuela y el desarrollo del individuo. Un aspecto (…) es el de evitar las formas superficiales e inútiles de trabajo en equipo, y de trabajo en equipo al servicio de fines que usted considera cuestionables, abstractos e injustificables. Otro aspecto es el de ponerse a trabajar en serio en el desarrollo y la multiplicación de formas más sólidas de trabajo en equipo[4].
¿Cuántas veces los profesores se reúnen sin ningún provecho? ¿Cuántas veces se convocan con un propósito y abordan miles de ellos sin tocar aquel para el que se convocaron? ¿Cuántas veces se revisan los problemas de adentro, se hacen propuestas sólidas de mejora, se trazan y se ponen en marcha estrategias de solución? ¿Cuántas veces los profesores hablan de sí mismos, de su trabajo y de sus resultados? ¿Por qué cuando las cosas salen mal, siempre los culpables son los estudiantes, los padres de familia, los amigos de los estudiantes, la televisión, el teléfono celular, la computadora, el libro de texto, la administración? ¿Y los profesores? ¿Están verdaderamente preparados? ¿Su formación ética tiene la solidez deseable para reconocer los estados de carencia y emprender las acciones necesarias de corrección? ¿Están satisfechos con su condición actual y sus resultados?
Porque: las necesidades satisfechas no motivan. O las motivaciones se desvirtúan, debido a que la idea de mejora no reside en procurar un desempeño de excelencia (ni siquiera de superación), sino de promoción personal.
Los cursos mismos pueden ser un gran estímulo para la reflexión personal. (…) Es cierto que no todos lo hacen, y que muchos se reducen a la <> que es el blanco de las burlas que los docentes dirigen a sus colegas con desmedida ambición de hacer carrera[5]
Es el caso que sí, muchos profesores acuden a cursos externos pero no modifican su hacer profesional. La mayor parte de ellos recibe los manuales, los libros y otros materiales y, tal como los recibieron, los guardan en su casa sin volver a mirarlos, mucho menos hacer algo para que lo aprendido se materialice en resultados en el aula, con y en los estudiantes.
Estos cursos ilustran, pero no muestran la realidad contextualizada de cada profesor en su lugar y área de trabajo. Lo óptimo es la investigación de su propio contexto y la intervención de su práctica in situ. Así lo percibe Guiomar Namo de Mello:
Parece ser adecuada la estrategia que amplía al máximo las oportunidades de capacitación a nivel local, incluyendo procesos de intercambio de experiencias, asesoría y cooperación entre los profesores de una misma región. Los talleres pedagógicos regionalizados en los que se conocen y evalúan materiales y experiencias, con la asistencia de especialistas en el área de los contenidos, se han revelado como eficaces sustitutos y de menor costo que las ambiciosas capacitaciones de un gran número de profesores con necesidades diversas[6].
Hecha esta exploración, con una orientación semejante a la de los autores que han sido invitados aquí, y reconociendo el valor que la formación de docentes por ellos mismos tiene para reflexionar sobre las prácticas de sus escuelas, me declaro de acuerdo con ellos y me atrevo a proponer que los profesores de la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo, adoptemos la creación interna de grupos de aprendizaje como medida más inmediata para resolver los problemas académicos que le son inherentes, e implementemos el diseño y desarrollo de planes de microenseñanza.
Es posible plantear varios escenarios de trabajo:
Todos en un solo equipo diseñamos, implementamos y evaluamos un estudio diagnóstico para determinar las causas de bajo rendimiento, reprobación y deserción de nuestros estudiantes.
Todos participamos en la elaboración y puesta en marcha de una o varias estrategias de intervención y de valoración de resultados en diferentes plazos, atendiendo a las problemáticas más sentidas y urgentes del ejercicio anterior. Estas problemáticas pueden abordarse juntas o por separado, simultáneamente o en tiempos diferidos según categorías y jerarquías propuestas.
Todos, pero en equipos separados, asumimos un plan de diagnóstico e intervención del proceso de enseñanza-aprendizaje para un problema diferente cada uno.
Los equipos de trabajo pueden organizarse por asignaturas, por grupos, por academias, por departamentos… aunque lo más deseable sería por categorías problémicas, en las cuales habría profesores de diferentes perfiles atendiendo casos para los que se requieren miradas, reflexiones y soluciones multidisciplinarias, como son los casos de: indisciplina, bajo rendimiento, falta de integración, ausencia de trabajo cooperativo, indiferencia, pobreza de valores, variados procesos de crisis, etc.
Pueden crearse dos equipos paralelos: uno para indagar, intervenir y evaluar los procesos de los estudiantes. Otro, para diseñar, implementar y evaluar planes para la formación de profesores, en cuanto a lo didáctico-pedagógico (métodos, estrategias, técnicas e instrumentos de enseñanza aprendizaje), lo disciplinar (actualización profesional sobre el conocimiento de las unidades de aprendizaje: diseño de experimentos, aparatos, modelos, etc.), lo normativo, entre muchos otros conceptos susceptibles de abordar.
Todos los equipos deben hallar puntos de coincidencia con el fin de retroalimentarse y poder en común lograr el avance de la comunidad escolar e institucional.
Los profesores pueden organizar sesiones de debate, foros, coloquios u otras modalidades de compartir sus hallazgos y progresos. Asimismo, generar órganos de difusión interna o externa de sus experiencias: boletines, revistas, gacetas, páginas web, blogs, recursos multimedia, etc.
Otros más, podrán trabajar en la creación de materiales didácticos y en la escritura de libros, manuales, problemarios…
Como podemos darnos cuenta, la imaginación, la creatividad, la voluntad y la iniciativa, son el único límite.
Por fortuna, la comunidad docente de la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo cuenta con un gran potencial porque el grado académico de sus integrantes, en cifras aproximadas, es de 97.5% profesores con licenciatura; 23.75, maestría (casi todos en educación, entre titulados y postulantes); 1.25, doctorado (en educación); 1.25, estudiando el doctorado. El 50% o más, tienen antigüedad en la escuela o en la Universidad de Guadalajara de entre 10 y 15 años; lo cual indica que hay experiencia acumulada útil para compartir con los docentes más jóvenes y de reciente ingreso.
Todos, al menos de modo informal –entre corredores- hemos demostrado ser capaces de percibir los problemas existentes en la dependencia de asignación, de emitir opiniones acerca de causas y consecuencias, y hasta de bosquejar posibles propuestas de solución. Lo único reprochable es que la mayoría de las veces lo hacemos de manera aislada, sólo a nivel de comentario, sin ninguna energía que impulse y acompañe a la acción, ante las personas que igual nos quejamos y que igual componemos el mundo en el discurso, pero no en el lugar ni el tiempo que lo ameritan.
Aquí es necesario abandonar las actitudes plañideras y, en un gesto mínimo de honestidad, apegarnos a un método y empezar a hacer las cosas en serio y como debieran ser, por el bien de quienes demandan nuestros servicios. Todo lo valioso que somos y que poseemos somos nosotros mismos y, si tenemos trabajo y gracias a él sostenemos a nuestras familias o resolvemos algunas expectativas de carácter personal, lo menos que podemos hacer es buscar la superación y perfeccionamiento constante de nuestras competencias, en beneficio de los estudiantes, sus familias y su comunidad.
La forma más ágil, efectiva y barata de conseguirlo, es con la ayuda mutua, desprovista de egoísmo (por parte de quienes pudiesen ofrecerla) y de desdén (por quienes hubiesen de recibirla).
Una persona sólo puede crecer si reconoce en sí misma un estado de carencia inicial, a partir del cual se da la oportunidad de descubrir y desarrollar su potencial humano.
En resumen, la microenseñanza es hoy por hoy el recurso de formación de docentes más eficaz y de más bajo costo que existe. Mediante él, los profesores son capaces de identificar e intervenir problemas de sus prácticas, de elevar el nivel de aprovechamiento de sus estudiantes y de ganar prestigio para sus escuelas. La Escuela Preparatoria Regional de El Grullo, por ser de reciente creación, tiene la inmejorable oportunidad de organizar los esfuerzos de sus profesores en una práctica de mejora continua, y estos son dueños de un nivel formativo, experiencia, habilidades y destrezas que superan (sin demagogia) el promedio del resto de dependencias del Sistema de Educación Media Superior de la Universidad de Guadalajara. Lo único que falta es identificar los liderazgos positivos y adoptar una actitud de voluntad y empuje para el cambio constante y sostenido.

Bibliografía
¿Cómo puede ser la formación docente.htm8K Vista Descargar (localizado el 16 de enero de 2008).
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BOLAÑOS Martínez, Víctor Hugo. Didáctica integral y para la educación media y superior. Editorial Porrúa, S. A., México, D. F. 1995. 456 pág.

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FULLAN, Michael y Andy Hargreaves. La escuela que queremos. Los objetivos por los que vale la pena luchar. Biblioteca para la Actualización de los Maestros. 2ª edición. Secretaría de Educación Pública; México, D. F., 2001. 192 pág.
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NAMO de Mello, Guiomar. Nuevas propuestas para la gestión educativa. Secretaría de Educación Pública. México, D. F., 2003. 112 pág.
Protágoras o de los sofistas, en: PLATÓN. Diálogos. 25ª edición; Editorial Porrúa. México, D. F., 1998. 788 pág.
video y reonceptualización docente.doc42K Visualizar como HTML Abrir como documento de Google Descargar (localizado el 16 de enero de 2008).

[1] BOLAÑOS Martínez, Víctor Hugo. Didáctica integral y para la educación media y superior. Editorial Porrúa, S. A., México, D. F. 1995. 456 pág.
[2] Protágoras o de los sofistas, en: PLATÓN. Diálogos. 25ª edición; Editorial Porrúa. México, D. F., 1998. 788 pág.
[3] FULLAN, Michael y Andy Hargreaves. La escuela que queremos. Los objetivos por los que vale la pena luchar. Biblioteca para la Actualización de los Maestros. 2ª edición. Secretaría de Educación Pública; México, D. F., 2001. 192 pág.
[4] Ibid.
[5] Ibid.
[6] NAMO de Mello, Guiomar. Nuevas propuestas para la gestión educativa. Secretaría de Educación Pública. México, D. F., 2003. 112 pág.

martes, 10 de febrero de 2009

CONVOCATORIA

A todos los profesores del Sistema de Educación Media Superior (SEMS) de la Universidad de Guadalajara, los estudiantes de la Maestría en Educación con Intervención en la Práctica Educativa (MEIPE) -sede Unión de Tula, Jalisco-, a los estudiantes de la Maestría en Metodología de la Enseñanza (IMEP) -sede Preparatoria Regional de Autlán- que deseen publicar sus artículos y ensayos acerca de procesos y prácticas educativas como: la enseñanza-aprendizaje, la evaluación educativa, la innovación, el diseño de estrategias y su correspondiente implementación...
Las características de los textos serán las siguientes:
Escritos en Arial 12 con interlineado de 1.5 espacios, en hoja tamaño carta por una sola cara y con márgenes izquierdo de 3 cm, superior, derecho e inferior de 2.5 cm.
Los artículos tendrán una extensión máxima de 3 cuartillas, incluyendo la bibliografía, que irá al final.
Los ensayos tendrán una extensión mínima de 7 cuartillas y una máxima de 10 cuartillas, incluyendo la bibliografía al final.
No se aceptan tablas, gráficas ni cuadros. Si desea ilustrar sus trabajos, envíe en archivo aparte una fotografía (en archivo JPG) suya y otra referida al texto.
Los textos (artículo o ensayo) incluirán debajo del título: el nombre del autor, datos de la institución, lugar y fecha.
Los interesados deberán enviar sus materiales al siguiente correo electrónico: maestrocobian@gmail.com

jueves, 5 de febrero de 2009

Editorial

Con-ciencia Educativa es una revista electrónica puesta a disposición de todos los docentes del Sistema de Educación Media Superior de la Universidad de Guadalajara; también de quienes forman parte (estudiantes y egresados) de las comunidades de la Maestría en Educación con Intervanción de la Práctica Educativa, sede Unión de Tula; y la Maestría en Metodología de la Enseñanza con sede en la Escuela Preparatoria Regional de Autlán.